10 grandes motivos para leer Ciencia Ficción y Fantasía.

Hola, queridos elfos viajeros.
La fantasía y la ciencia ficción son dos géneros desconocidos para gran cantidad de lectores. No sólo estamos hablando de libros, sino de series, películas e incluso cómics o videojuegos. Constituyen por si mismos una manera de entender la vida y de presentar los temores y sueños internos. Es por eso, que he elaborado esta lista de los 10 grandes motivos para leer ciencia ficción y fantasía que podríamos citar a cualquier persona que desee iniciarse en estos géneros.

1. Puedes visitar mundos increíbles.

Ponte cómodo porque tienes mil mundos por explorar, ¿qué tal si visitamos la Comarca de la mano de El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien? En los primeros compases de esta épica narración nos sentaremos a la mesa de un buen puñado de hobbits para celebrar el cumpleaños de Bilbo Bolsón.
Si no tienes ganas de fiestas, también podríamos embarcarnos en los detalles de un mundo distópico, una decadente sociedad humana donde apenas quedan vestigios de la actualidad. Un futuro en que se quemen los libros para impedir pensar al individuo, por ejemplo, como en Fahrenheit 451 de Ray Bradbury. O uno en que la humanidad se haya expandido más allá del planeta Tierra y los niños juegen a la guerra para salvar el futuro de la raza humana (El juego de Ender de Orson Scott Card).
Deja que hable tu niño interior y abre Peter Pan, eso sí, el clásico original del J.M. Barrie, cierra los ojos y déjate llevar hasta Nunca Jamás. Soñar será una aventura apasionante.
Cree que el mundo es un disco sostenido por cuatro elefantes que viajan por el universo a lomos de una tortuga y entra en el mágico universo Mundodisco, donde Terry Pratchett llenará tu imaginación de brujas, hechiceros, guerreros y MUERTE. Con una prosa impecable, humor y aventuras sin límite. Si no has leído ninguno de los de esta saga puedes empezar por Brujas de Viaje, es desternillante.

Todo cuanto bañan las luces y sombras de la imaginación será tuyo.
Todo cuanto bañan las luces y sombras de la imaginación será tuyo.

2. Las fuentes de conflicto son infinitas.

Desde una realidad alternativa de la especie humana de mano de diferentes distopías como en el libro ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick o en el cómic V de Vendetta de Alan Moore. Los humanos solemos tener buenas intenciones de inicio pero al final todo se tuerce, la corrupción hace acto de aparición en Rebelión en la Granja de George Orwell. El día que Orwell decidió poner a uno de los cerdos Napoleón y satirizar la revolución rusa hasta el estalinismo se lució. Me quito el cráneo.

Todo lo anterior es lo que llamamos ciencia ficción social. Sólo un pequeño subgénero dentro de todas las posibilidades que abarcan los dos que tratamos y fijaros qué tres obras más diferentes. Fantasía y ciencia ficción, por separado, son amplísimas, juntas son inabarcables en una sola entrada. Los habrá para tratarlo. I promise.

3. Los temas tratados son universales.

Este punto enlaza con el anterior. Porque al final, da igual si transcurren en Poniente, en Hogwarts, en Fantasía o tomando unas cañas con Kvothe en Roca de Guía. El poder, el amor, la amistad, las libertades y derechos fundamentales, lo mejor y lo peor de nosotros mismos son los grandes temas tratados por estos géneros. Como hemos visto en el punto anterior el conflicto es variado pero no es lo mismo el conflicto que el tema que subyace.

Al final, lo que quería Voldemort era la varita más poderosa, Sauron el anillo único y Cersei Lannister sentarse en el Trono de Hierro. El poder amigos, el poder, ese engranaje que hace girar tantas historias.

Los temas también los trataremos a su debido tiempo en entradas individualizadas.

Miiii tesoooro, ¿qué? Yo también tengo mis vicios.
Miiii tesoooro, ¿qué? Yo también tengo mis vicios.

4. Elfos en una nave espacial, pero con sentimientos humanos.

El maniqueísmo no es una opción, y los personajes adoptan toda una escala de grises que los dota de una humanidad arrolladora a pesar de que tengan orejas puntiagudas o siete brazos. El número de corazones que lata en el interior del protagonista es lo de menos cuando demuestra desgarradoramente su humanidad una y otra vez (Doctor Who – BBC). No hay nada que nos haga más humanos que tropezar dos, tres, mil veces con la misma piedra.
Empatizar con un alienígena es todo un salto de fe, pero hay personajes tan bien construidos que te tirarías de cabeza a las ruinas de Elantris (Brandon Sanderson) para salvarlos. A pesar de las consecuencias.

5. La imaginación es el motor que hace avanzar la ciencia.

Podemos tener superpoderes. Conquistar el universo. Crear robots con inteligencia artificial. Ir al centro de la tierra. Viajar en el tiempo. Ir de la Tierra a la Luna más de un siglo antes de que Neil Armstrong pronunciara sus famosas palabras.
Historia verídica. Julio Verne escribió De la Tierra a la Luna en 1865 y la expedición Apolo 11 aterriza en nuestro satélite  el 20 de julio de 1969.

La imaginación es la característica común del científico y el escritor. Y este último tiene el derecho y el deber de dejarse tentar por una infinidad de ¿y sí…?
Si eres lector no menosprecies el valor de la creatividad, quizá un día nos teletransportemos de un lado al otro del planeta apretando un botón o viajemos al pasado con la máquina del tiempo de Herbert George Wells. Si eres escritor permítete soñar a lo grande, no olvides que a la mitad de los genios primero los acusaron de locos. En tus manos está dejar de lado lo imposible y plasmarlo en el papel como si fuese posible.

El engranaje de la historia está engrasado para funcionar a la perfección.
El engranaje de la historia está engrasado para funcionar a la perfección.

6. La historia es la mayor fuente de inspiración para las tramas.

Como lo oyes. Sea en la fantasía o en la ciencia ficción. Así las vicisitudes de Poniente y de la gran galería de personajes de G. R. R. Martin en Canción de Hielo y Fuego está inspirada en la Guerra de las Dos Rosas y  the man in the high castle de Philip K. Dick, parte del supuesto de que los nazis ganaron la segunda guerra mundial para presentarnos una norteamérica sometida a alemanes y japoneses.

En el mundo de las series, Stranger Things (Netflix) nos lleva de vuelta a los ochenta y nos mete de lleno en la cultura de la época desde los mismos títulos de crédito. En este caso, y con un profunda historia de amistad como tema principal, nos muestra la forma de vivir y pensar de un momento histórico con el que hemos revivido la nostalgia de la infancia.

7.  No hay mujeres florero ni hombres corbata.

Alguno habrá, supongo, pero por fortuna son los menos. Si algo tienen los dos géneros que nos ocupan es que sus autores crean personajes fuertes, únicos y muy reales. El típico cliché de la mujer perfecta que está ahí sólo para que el héroe se enamore de ella es bastante atípico en ellos.

Eowyn, Arya, Once, Leia, Kara “Starbuck”, Scully, Morgana, Rose Tayler, Hermione o Ellen Ripley. Todas fuertes y comprometidas, sin necesidad de una trama amorosa para introducirlas porque ellas, en si mismas, son acción, lo cual tampoco significa que sean piedras sin sentimientos. Hay muchas más, la literatura se encuentra en continuo proceso de cambio, y lo que hace cincuenta años eran roles sexuales preestablecidos están empezando a dejar de serlo. Que sea mujer, hombre, robot o alien de alfacentauro es irrelevante. La sexualidad solo define unos pocos de los matices que nos convierten en lo que somos y darle más importancia de la que requiere es jugar a favor de una sociedad ya de por si hipersexualizada.

Todas las opciones son igualmente válidas.
Todas las opciones son igualmente válidas.

8. Es atemporal.

Da igual cuando se escribiese o en que contexto cultural viviese el autor porque debido a los temas tratados y la forma de plantear el conflicto, un libro escrito en el 2000 se seguirá entendiendo perfectamente en el 2200.

Frankenstein de Mary Shelley se publicó en 1818. El tema que explora es la moral científica, la creación de vida o su destrucción, así como la tendencia del ser humano a creerse dios al asumir decisiones para con sus semejantes que no le competen. No sé si conocéis la controversia ética de la experimentación con células madre y embriones, pero a mi me suena a Frankenstein a la moderna.

9. Objetos maravillosos.

Seguro que alguna vez has imagino qué harías si te encontrases con la lámpara mágica de Aladino y pudieras pedir tres deseos. O enarbolar una varita mágica para pronunciar un encantamiento aturdidor a tu jefe, en un tedioso día de trabajo.

Espadas encantadas, armaduras imposibles, naves espaciales, portales dimensionales, escobas voladoras, pociones mágicas, anillos únicos, robots, varitas o sables láser. Dime que prefieres y te diré qué tipo de lector eres.

Si algo me encanta de estos géneros son sus múltiples juguetitos.

10. Y al final comieron perdices… envenenadas.

¿A quién no le gusta un final feliz con su edulcorada melodía de fondo? El optimismo es un sentimiento inherente a dos géneros, que más allá de separarse más que otros de la realidad, trata con una profundidad sorprendente temas controvertidos como la política, la religión o la libertad sexual. No obstante, no todo son sonrisas, unicornios y arco iris porque en el mundo real los buenos no ganan siempre. De hecho, pierden un sin fin de veces porque el mundo en que nos ha tocado vivir nos pone las cosas difíciles, el camino del bien está empinado y el héroe resbala luchando por conseguir sus objetivos.

Muchas veces no lo consigue.
Y en la ciencia ficción y la fantasía, tampoco. Puede parecer que lo logra pero sólo es un preámbulo al gran golpe final. De finales agridulces sabe mucho el protagonista de El juego de Ender de Orson Scott Card o los acontecimientos que ocurren, tras 66 episodios, en Battlestar Galactica de Syfy.

En conclusión, y tras estos diez puntos, ciencia ficción y fantasía merecen entrar en tu vida sin esperar un minuto porque a pesar de su halo de otro mundo, son muy tangibles y reales. Divierten, hacen reír, meditar y soñar con mundos mejores -y peores- que el nuestro.
Aún tras estos diez puntos quizás me preguntes porqué deberías probar estos géneros. Esta claro. Para romper la rutina diaria con la ilusión de una nueva aventura por vivir mientras recorres la ciudad en autobús, con el misterio llamando a la puerta de nuevo.
Corres, sufres, amas, caes y te levantas del suelo. Bajo el brazo siempre una nueva historia para enseñarte que en el mundo triunfa el ingenio. Y otra vez, una voz en la mente te dice:
Cree. Acepta el pacto y despeguemos.

Gracias por leerme, si te ha gustado compártelo.
Acepto golosinas en los comentarios.
Fuerza y Valor.